Hoy, te hablaré de los diferentes tipos de innovación existentes, pero sobre todo me focalizaré en la denominada, y menos conocida, innovación institucional, un tipo de innovación todavía en pañales pero que, irónicamente, será la que vas a tener que dominar si quieres que tu organización sobreviva en un mundo de cambio constante y disruptivo.

Cuando oímos la palabra innovación, nos vienen a la cabeza básicamente 2 conceptos:

1.- Creatividad

2.- Producto nuevo

Sobre la primera, un día de estos ya escribiré un post sobre ello. Así pues, voy a centrarme en la segunda.

Nos referimos a innovación de producto en el caso de un bien tangible (o un servicio, los que van un poco más allá), nuevo o mejorado respecto a sus características iniciales, sus especificaciones técnicas, su software u otros componentes, sus finalidades o sus prestaciones.

Sin embargo, no sólo se pueden innovar los productos. El mundo de la innovación se divide en dos grandes partes: la innovación de lo tangible y de lo intangible. Innovar no sólo implica la creación de nuevos productos, sino que también se puede innovar en la forma de hacer las cosas. 

Explicar qué es objeto de innovación, me lleva a hablarte de los principales tipos de innovación existentes. Según la bibliografía que consultes a este respecto, puedes encontrar unas u otras tipologías, dependiendo del criterio de clasificación que utilice el autor.

A mí, personalmente, me gusta la clasificación del Manual de Oslo (OCDE, 2005), una publicación de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) con directrices para recabar e interpretar datos de la innovación tecnológica. Es una clasificación simple y sencilla. Este manual tiene varias ediciones. La clasificación de los diferentes tipos de innovación existentes procede de la tercera edición del 2005, resultado de experiencias acumuladas desde la edición de 1997 y de las necesidades de los gobiernos de adecuar sus políticas de innovación.

Bien pues, tras esta pequeña dosis de “culturilla general”, ahí van 4 tipos de innovación que debes conocer:

1.-La innovación en producto o servicio (ésta ya la mencioné, pero la pongo en la lista)

Implementación de novedades o mejoras significativas en las características del producto o servicio

2.- La innovación en proceso

Implementación de novedades o mejoras en los pasos secuenciales adoptados por la organización para producir el resultado deseado (proceso comercial, de producción, de entrega, postventa, etc.…). Consiste en innovar en la forma en que una empresa desarrolla su actividad. A menudo, estas mejoras persiguen la eficiencia o la eficacia.

3.- La innovación en la gestión

Implementación de novedades en la gestión de la empresa. Esto no sólo incluye la innovación en el negocio, sino también en la organización interna del trabajo y la relación con los empleados. Este tipo de innovación hace referencia a las nuevas formas en que el trabajo, el conocimiento, el capital, la tecnología y otros recursos de la empresa pueden ser recombinados con el objetivo de posicionar la empresa en un espacio de ventaja competitivo.

Sin embargo, la innovación en gestión, también incluye cambios o mejoras en las relaciones de la empresa con el exterior, con los clientes, los proveedores y los stakeholders de la capa más externa del conocido diagrama de cebolla.

Me estoy refiriendo, por ejemplo, a la innovación en la gestión del conocimiento, la formación, la evaluación y el desarrollo de los empleados, la reingeniería de negocio, la gestión del sistema de calidad, el diseño estético de un producto, su embalaje, precio, distribución, promoción…

Y ahí va la más “top” y mi favorita:

4.- La innovación institucional

Como lo afirma un artículo, parte de la serie de @Deloitte sobre innovación, la innovación institucional es aquélla que permite a las organizaciones reorganizarse para escalar el aprendizaje y generar innovaciones más ricas. Digamos que la innovación institucional podría incluir todas las anteriores, pero con un objetivo más elevado: el de crear cosas de mayor valor y, posiblemente, reinventar lo que significa la prosperidad.

La historia económica hasta la fecha es principalmente una historia de “eficiencia escalable”. Para poder sobrevivir en este entorno, la mayoría de organizaciones han tenido que crear jerarquías de mando, silos rígidos y procesos inflexibles para promover la eficiencia. Sin embargo, este tipo de respuesta limita la capacidad de la organización para probar cosas nuevas o cambiar, en definitiva, para aprender.

Si bien las organizaciones, como las conocemos hoy, son efectivas en tiempos de estabilidad, en la era post #COVID se enfrentarán a serias dificultades. Innovar en producto o servicio no hará más que mantenerlas a flote.

Se trata de pasar de la eficiencia escalable al aprendizaje escalable con el objetivo de crear instituciones más inteligentes que puedan prosperar en la nueva era.

Dicho esto, ¿tú qué opinas? ¿Crees que ha llegado el momento de saltar a un nivel más alto en la escalera de la innovación?

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